jueves, 21 de mayo de 2020

Presagio de crisis económica... ¿y de inflación?






Muchas voces anuncian con algarabía la llegada de la inflación. La inyección de liquidez de los bancos centrales ha motivado que algunos gurús hablen sobre una riada inflacionaria que, de darse, podría ser compensada con inversiones en oro o bitcoins. 

Oferta monetaria

La oferta monetaria se mide en la cantidad de efectivo físico en circulación en todo el país. Es decir, es el dinero de cuentas corrientes, cuentas de ahorro, etcétera. Esta cantidad, tomamos el caso de los Estados Unidos, se mide con tres parámetros: 

1. Base monetaria: depósitos de bancos y otras instituciones depositarias en las cuentas de la Reserva Federal.

2. M1: esta es la suma de la moneda en poder del público, depósitos en poder del público en bancos comerciales o cajas de ahorro.

3. M2 incluye M1, cuentas de ahorro, fondos del mercado monetario y depósitos a plazo menores de 100.000 dólares sin incluir cuentas de jubilación.

Veamos que ocurrió en Estados Unidos en el año 2008, cómo afecta esta oferta de dinero y si realmente es conveniente aferrarse a estos activos tan codiciados. Es cierto que la expansión de la oferta monetaria puede causar inflación. Pero esto no es siempre así. 




En el año 2008 la Reserva Federal duplicó la oferta monetaria para poner fin a la crisis de 2008. También añadió cuatro billones de dólares en crédito a los bancos para mantener las tasas de interés. Algunas voces alarmaron sobre la inflación que llegaría con la inyección masiva de dinero y crédito de la Reserva Federal. Pero no fue así.

¿Un indicador fiable para estos momentos?

A lo largo de la historia de los Estados Unidos, la oferta monetaria se expande y contrae junto al auge o recesión de la economía. Por esta razón economistas como Milton Friedman señalaron la oferta monetaria como un indicador fiable sobre el estado de la economía.

Pero, ¿tiene especial relevancia la oferta monetaria en la situación que nos encontramos? La verdad es que no. Y si no recuerden que miles de inversores, al olor del boyante mercado bursátil, sacaron en los últimos años el dinero de sus cuentas de ahorro de intereses bajos para jugársela en la bolsa. Y el resultado fue que el M2 cayó, incluso con la economía creciendo. Miren el comportamiento de la política monetaria durante el COVID-19 y piensen:









No hay comentarios:

Publicar un comentario