lunes, 11 de mayo de 2020

La letra pequeña de O2 Virgin, nuevo set de maquillaje de Telefónica



Un nuevo hit en spanglish ha irrumpido con fuerza en las listas económicas primaverales. Y Maluma y Shakira nada tienen que ver en él. Los protagonistas en este caso son Telefónica y Liberty Media, que anuncian a bombo y platillo que Virgin Media y O2 se funden para convertirse en el segundo operador británico del sector de las teleco tras el exmonopolístico BT.

José María Álvarez-Pallete, ni corto ni perezoso, aseguraba hace unos días que era "el anuncio más importante de la historia de Telefónica". De colocar anuncios para disipar críticas sabe mucho la teleco española, masajeada con fruición en la prensa española dominical. 


Algunos plumillas ibéricos respaldan la operación, ¡cómo no!, porque Telefónica se embolsará 6.300 millones de euros (tal y como adelantó Financial Times). Y esta cantidad, según varias fuentes cercanas a la compañía, irán a sufragar parte de los 38.000 millones de deuda que figuran en su balance al cierre de 2019.

Hablando de deuda, la prensa española obvia la letra pequeña de la 'operación O2 Virgin'. Y es que esta joint venture nace del interés de Liberty Media de 'esconder deuda' mediante una nueva subsidiaria, repasen los manuales de Pescanova, y de la búsqueda de Telefónica de mejorar estéticamente sus cuentas para seguir pagando dividendos mientras puede apalancar deuda.

¿Pelotazo?

Este tipo de movimientos corporativos son habituales en industrias con activos tan pesados y con tanta deuda. Pero la prensa ibérica los presenta como la novedad del siglo mientras deslizan que Liberty Media ha pagado un precio demasiado alto a Telefónica. 

No parecen tener en cuenta que Telefónica aporta su parte de CTI británico (que son las torres que comparte con Vodafone UK, infraestructura altamente valorada). Y también callan que O2 Virgin puede nacer con un siniestro pan debajo del brazo: 20.000 millones de euros de deuda. 


Estos armarios oscuros no son óbice para asegurar que nos encontramos ante una operación interesante con la que O2 y Liberty Media rebajarán su gran carga de costes fijos, tal y como se evidenció en la acertada fusión de T-Mobile y Sprint.

La crisis desnudó a Telefónica, cegada por la fibramanía y ayuna de mensajería digital

Telefónica no aprende. La compañía que dirige José María Álvarez-Pallete lleva años sacando pecho por contar con la mayor red de fibra óptica de Europa y esta ventaja competitiva es colocada cual eterno spot.

La teleco española ha invertido más de 90.000 millones de euros desde 2012 en 'tirar cable' y este hecho se ha notado... para bien. Porque España ha disfrutado de una tupida red digital que apenas ha sufrido problemas reseñables durante el confinamiento.

Eso sí, Telefónica centra y el gol lo marcan otros. Y es que son algunos de sus competidores son los que logran los beneficios. En especial las empresas que cuentan con servicios de mensajería, véase WhatsApp, Webex o Skype, cuyo consumo se ha disparado un 600% en los últimas semanas.

Microsoft Teams también se ha visto beneficiada por el notable aumento de teletrabajo: las llamadas ha crecido un 464% y las sesiones grupales un 220%. No puede decir lo mismo Telefónica, cegada por la fibramanía, incapaz de lanzar un servicio de mensajería propio y centrada ahora en vender que la fusión de O2 y Virgin Media les 'va a sacar de pobres'. Ya...



Telefónica se ha convertido en una especie de 'vampiro sin colmillos': ellos ponen la infraestructura y Microsoft se hace con el cash. Azure, servicio de computación en nube de la compañía fundada por Bill Gates, práticamente quintuplica el margen operativo de Telefónica con idéntica facturación en el primer trimestre del año (ver gráfico).

Algo no está haciendo bien el equipo comandado por José María Álvarez-Pallete, directivo empeñado en parecer más que en ser...







No hay comentarios:

Publicar un comentario